No basta con pedir una respuesta elegante. Hay que especificar el trabajo, las fuentes, los límites y cómo reconocer un resultado confiable.
Un prompt largo no es necesariamente bueno. Su calidad depende de si otra persona puede entender qué debía hacer el sistema y comprobar de dónde salió su respuesta.
Las piezas que conviene distinguir
Rol y propósito: para qué existe el asistente. Contexto y fuentes: qué información puede usar. Tarea: qué debe entregar ahora. Proceso y reglas: cómo comparar la evidencia. Límites: qué no puede decidir ni ejecutar por sí solo. Salida y calidad: cómo presentar el resultado y qué revisar antes de darlo por terminado.
Rol: apoya al equipo de servicio en la revisión semanal de solicitudes.
Objetivo: detectar casos que requieren atención y explicar por qué.
Fuentes: utiliza sólo la lista de casos adjunta y sus fechas.
Reglas: separa hechos, inferencias y recomendaciones; identifica duplicados.
Límite: no envíes respuestas a clientes ni cambies el estado de un caso.
Tarea: prepara una tabla con caso, evidencia, prioridad propuesta y duda pendiente.
Calidad: si faltan datos o hay contradicciones, indícalo antes de concluir.
La parte más valiosa no es la fórmula literal. Es que el prompt hace explícito qué evidencia sostendrá cada prioridad y qué cosas permanecerán como preguntas abiertas.
Cuando dos fuentes discrepan
Separa hecho, inferencia y recomendación. Una fecha en el registro es un hecho sobre ese registro; que el cliente esté esperando aún puede ser una inferencia; llamarlo para confirmar es una recomendación. Si los datos chocan, señala la discrepancia y la información que falta para resolverla.
Ahora te toca
El registro semanal indica «resuelto», pero el último mensaje del cliente dice que el problema continúa. ¿Qué harías: A) aceptar el registro, B) aceptar el mensaje, C) mostrar la contradicción y proponer verificación, o D) promediar ambas versiones?
Si llegaste desde LinkedIn, deja allí tu respuesta antes de abrir la explicación.
Ver la explicación
C) Mostrar la contradicción y proponer verificación. El registro y el mensaje son evidencias distintas. Conviene indicar cuál es más reciente, qué puede afirmarse con certeza y qué revisión o contacto permitiría aclararlo.